¿Es lo mismo la henna que los barros?


¿Es lo mismo la henna que los barros?

No. No es lo mismo henna que barros. Veamos por qué y qué es cada cosa.


La henna


La henna es, sobre todo, lawsonia inermis, una planta muy tintórea al secarla y triturarla. Puede mezclarse con otras plantas para lograr colores más variados, pero siempre hablamos de plantas secadas y trituradas. Nunca se mezcla con aceites, ni tierras, ni minerales. En consecuencia, la henna no es un barro.


La henna es la reina de la coloración vegetal desde tiempos inmemoriales, por sus propiedades tintóreas y porque sus compuestos son muy semejantes a la queratina del cabello humano.


Aunque solo existe una henna o lawsonia inermis, la realidad es que, según su cantidad de lawsones, tenderá a teñir de un color o de otro. Así, por ejemplo, la henna de Egipto tiene pocos lawsones, por lo que es ideal si no se quiere variar demasiado el color natural, sino reforzarlo y acentuar el tono rojizo o dar vigor a los rubios. Por el contrario, la henna de Marruecos consigue unos matices cobre que son muy valorados, además de reforzar los castaños claros y medios. Si se mezcla con índigo, por ejemplo, logra unos oscuros, casi negros, preciosos. La henna de Rajasthan ayuda a colorear de unos tonos caobas muy bonitos. Con las mezclas apropiadas, intensifica los castaños chocolate y consigue colorear con un negro muy profundo. Por último, la henna de Yemen es la que tiene más lawsones y, por tanto, más capacidad de pigmentación. Con su uso se consiguen caobas y negros muy intensos y duraderos.


Si se quiere cubrir un cabello con muchas canas, habremos de acudir, sobre todo, a la henna de Yemen. Pero, si solo se persigue colorearlas ligeramente, cualquiera de las otras puede servir.



Los barros


Los barros se obtienen de la mezcla de plantas (índigo, camelia, lawsonia inermis, etcétera), aceites, arcillas, maderas y/o minerales. Cuando se diluyen con agua caliente o con infusiones, se transforman en una especie de arcilla que se aplica a modo de mascarilla.


Los barros se parecen a la henna en cuanto a que ambos son coloraciones naturales a base de plantas trituradas, pero el sistema de los barros es mucho más avanzado y eficaz en cuanto a sus propiedades y a los efectos que con ellos se obtienen. Los barros son también más cómodos de aplicar. Además, mientras el uso continuado y durante años de la henna, puede cristalizar la queratina del cabello y hacerlo frágil por ello, los barros lo vigorizan y suavizan el cuero cabelludo.


Es importante destacar también dos cualidades más de los barros: por un lado, con los barros se logran mejores coberturas de las canas. De hecho, se logra dar al cabello con canas un efecto de multitonalidad muy semejante a las mechas. Por otro lado, los barros poseen muchas más tonalidades de colores que la henna.



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